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martes, 2 de agosto de 2016

Los niños y la "sordera Selectiva"

¿Escucharon hablar de la SORDERA SELECTIVA?

Se llama así a las personas que escuchan lo que quieren oír y tienen dificultad para escuchar lo que no les conviene.

Esta claro que este tipo de ""dificultad de audición", lo utiliza cada vez más gente, incluyendo a niños y adolescentes quienes están interesados en escuchar lo que quieren y no todo lo que se les dice. 

Una cosa es no escuchar porque se está distraído en una actividad que se está ejerciendo en ese momento donde se nos habla.  Y otra, es hacernos el distraído porque nos viene muy bien...

¿Cuándp conviene a un niño  padecer de sordera selectiva?

Suele darse a menudo cuando una madre quiere dar una orden a su hijo y como a éste no le interesa cumplirla, lo más práctico es "no escuchar" y evitar el probable enojo de mamá.


Cuando se pone en práctica este tipo de sordera y cumple la función, ignorar, se va convirtiendo en hábito y así se sigue en la otra etapa, la adolescencia, donde ya la práctica y la poca paciencia de los padres ayuda a que sea una muy buena técnica para evadirse.


¿Qué hacer como padres para evitar que la sordera selectiva se convierta en un aliado de nuestros hijos?

Buscar la forma en que nos escuchen sin perder los nervios, la paciencia y dejar que terminen "ganándonos por abandono".

¿Cuál es el principal instrumento con el que contamos? La voz.

Es muy importante mantener una voz suave, con matices, que llame la atención de nuestros hijos y así nos escuchen. Recordemos que los gritos no nos conducirán a buen puerto.

El contacto visual es otro de los puntos a tener en cuenta. Haciendo que nos miren directamente a los ojos,  conseguiremos que nos preste atención.

El contacto físico, por último, es lo que hará que no tenga escapatoria a lo que queremos que le llegue y cumpla con lo que pedimos.

Hacernos el payaso, jugar con ellos, darles nuestra atención, sin reproches, explicaciones interminables, gritos, autoridad extrema. Poner límites no es tarea fácil, pero se consigue con buenos métodos y formas.
  


  





domingo, 17 de julio de 2016

Lo que los chicos ven, los chicos hacen

Los adultos somos responsables de los actos de los niños. Los padres debemos educar a nuestros hijos de una firma responsable, enseñando valores y virtudes.

Si como padres vamos por la vida demostrando actitudes negativas, haremos que nuestros hijos crezcan absorbiendo dichas acciones. No olvidemos que somos modelos de los hijos.

A medida que ellos crecen van a ir observando nuestras formas de actuar y comportar nos en la vida. Por eso es muy importante transmitirles valores y evitar los malos hábitos.

Hay que ser conciertes y consistentes con lo que hacemos y decimos, cuidar las formas, establecer el respeto entre todos, cuidarnos unos a los otros, mantener un diálogo constante, marcar pautas y ser flexibles.

Ser modelos para nuestros hijos no es tarea fácil. Es muy probable que en alguna ocasión nuestros actos no sean los indicados o correctos para la educación de nuestros hijos, pero lo importante es ser conciertes de ello y enmendar los errores. Transmitirles en la medida en que podamos que nos equivocamos y enseñarles el buen proceder. Reconocer las equivocaciones también es parte de ese aprendizaje,

Recodar que como adultos tenemos que seguir creciendo en valores y como personas y que aprendemos junto a los hijos muchas experiencias. Crecer junto a ellos es parte de esa hermosa tarea que es ser padres.

Hay tanto que se puede leer, tantas cosas que podemos investigar al respecto, pero lo mejor es ir aprendiendo día a día, de forma espontánea, y siendo los personajes de nuestra historia como familia, haciendo todo lo mejor que podamos para ser y tener la familia que queremos.

Siempre hay obstáculos, la vida nos enseña y debemos dar gracias a ello por todo lo que llegamos a aprender de la vida misma. Siempre hay maneras de salir adelante y seguir. 

domingo, 5 de junio de 2016

¿Falta de control o exceso de confianza?

Ultima mente no paramos de recibir noticias de "delincuentes" que usan las redes sociales y la inocencia de los niños/niñas para embaucar los con fines nefastos.

El caso de Micaela, una niña de tan solo 12 años que había creado más de un perfil en Facebook. Su madre la tenía como seguidora o amiga para controlar sus amistades, pero la hija usaba otro perfil, aquel donde aceptó la solicitud de amistad de una supuesta niña de su edad con quien iba a encontrarse, pero resultó que detrás de ese perfil estaba un muchacho de 26 años que se dedicaba a engañar y atrapar víctimas a través de perfiles falsos.
Micaela fue hallada muerta. Este individuo confesó que la mató porque quiso violarla y ella se resistió. Una víctima más de estos engaños a través de redes sociales. Un horror.

¿Qué hacemos los padres para tener control?

Controlar lo que nuestros hijos hacen en las redes sociales no es tarea fácil. Si insistimos que para ser usuario debemos estar enterados de lo que hacen y necesitamos chequear su cuenta, es muy probable que entremos en conflicto, ya que nadie quiere ser controlado y que "husmeen" en nuestras relaciones con los amigos.

Por empezar, ningún menor de 12 años puede tener acceso a estas redes. la trampa existe ya que con mentir en la fecha de nacimiento, es suficiente. Ninguna red social tiene control a ésto. Los padres si. Este es uno de los límites que debemos poner. Es responsabilidad nuestra.
¿Pueden mentirnos? Si quieren si. Debemos hablar con los hijos y sabiendo lo duro que es comentar estas trágicas historias reales, es necesario que lo sepan y estén alertas a los problemas que suceden.
Protegerlos es ser sinceros y contarles las cosas como son.

Recordemos que Facebook se inició como un espacio para jóvenes. Ahora es más usada por los padres y abuelos de esos jóvenes. Por lo tanto, hijos y nietos que se sienten controlados porque la familia se entera de lo que hacen con sus amigos, por mensajes o fotos, decidieron dejar de usar esta red y pasarse a otras, como Snapchat, Instagram.

¿Vamos a perseguirlos por todas las redes sociales? No. Ganemos nos su confianza y dejemos que ellos nos cuenten y hablen libremente.

Según un informe que sacó el periódico El País de España:

"Muchos adolescentes se quejan de lo que consideran una invasión de su espacio virtual por parte de sus progenitores, a quienes acusan de espiar sus perfiles y ser indiscretos en sus comentarios. Cada vez son más los padres que solicitan entrar en el círculo de amigos de sus hijos, algo que les otorga, como a cualquier amigo virtual salvo restricción específica, permiso para seguir sus charlas, publicaciones y ver sus fotografías. Así, para algunos progenitores, las redes sociales son como asomarse a la ventana de la vida social de los hijos, algo que, probable mente, de otra forma nunca hubieran logrado", sigue la periodista del diario español.
Del otro lado, madres y padres se angustian ante el desconocimiento de un mundo que crece y crece y que forma parte de la cotidianeidad de los hijos. Allí, su vida personal se expande, aparecen nuevos vínculos, su sociabilidad adquiere formas y contenidos diferentes a los que estábamos acostumbrados.
"Odio que mis padres estén en Facebook". "No a la invasión de padres en las redes sociales". "Cero padres en Facebook..." Los grupos que cuestionan la entrada de progenitores en las redes sociales proliferan. El fenómeno tiene una explicación. Según datos recogidos por El País, "alrededor del 70% de los padres que tienen Facebook ha enviado a sus hijos una solicitud de amistad. Y la contra parte: el 39% de los hijos que aceptó la petición los rechazaría si pudiera, según una encuesta realizada por la consultora Nielsen para la compañía de servicios digitales AOL". Es más: según los autores del estudio, un alto porcentaje de los padres utiliza las redes sociales para ver cómo se comportan sus hijos.
"Los adolescentes perciben que cuando más conectados están entre ellos, más pueden 'desconectarse' del mandato paternal. Por ello el éxito de Facebook y de las tecnologías 2.0, donde ellos son protagonistas. Ahora bien, ¿deben los padres ser 'amigos' de sus hijos en Facebook? Es una respuesta difícil y dependerá de cuánto desean ambos conocer el uno del otro", opina.
Julio Moreno, psicoanalista, doctor en medicina y autor del libro "Tiempo y trauma: continuidades rotas", ha estudiado la problemática de las nuevas tecnologías. Consultado por Entremujeres, dice: "Es un tema delicado. No creo que haya que `espiarlos´, pero sí establecer comunicaciones con ellos acerca de qué es eso de las redes sociales y, quizás, qué o cuáles podrían ser los peligros. Una fórmula podría ser decirles que si ven o les llega `algo raro´ les aconseje (padre o madre) que se lo cuenten. Además, garantizar les que no van a `entrar´ en el espacio de ellos (por ejemplo: no pedirles ser un `amigo´ de la página de Facebook). Lo importante es que los niños sientan que ellos tienen el control de ese nuevo espacio pero que, si quieren, pueden (y es conveniente) pedirles colaboración".

Es un muy buen consejo a seguir. Controlar mediante la confianza, pero sin excederse en ambas.
La privacidad de nuestros hijos y de sus amigos, es algo que debemos respetar. El diálogo con ellos es fundamental en todo aspecto. Concientizar de no permitir el acceso a cualquier persona que no se conozca físicamente, por más amigo que diga ser de tal amigo. Hay mucha información a la que se puede acceder fácilmente, por eso evitar dar datos personales, privados, contar lo que se hace diariamente, poner constantemente fotos. Y es un consejo que muchos adultos deberían tomar. Recordar que somos ejemplos a seguir.



sábado, 21 de mayo de 2016

Ser adolescente hoy: el cerebro del adolescente se rediseña por completo

La adolescencia siempre se vivió como la etapa más conflictiva del ser humano por las transformaciones que en ella se produce y los cambios que vienen acompañando a la misma.

Hoy en día existen y se ven peligros que antes "pasaban desapercibidos", "no éramos conscientes de su existencia" o no estaba tan al alcance de las manos de los adolescentes de la época.

La droga, el alcohol, el aburrimiento, la rebeldía, la falta de contención pueden llevar a un joven a actuar de la manera que no queremos o esperamos.

Y en muchas ocasiones etiquetamos a los jóvenes y nos dirigimos a ellos de la forma menos correcta, indicando sus defectos en lugar de sobresaltar sus virtudes.

Bien lo dice el psicólogo y filósofo José Antonio Marina en su entrevista con el periódico ABC:


 «Si repetimos muchas veces que los adolescentes son ineducables y difíciles de tratar, conseguiremos que lo sean»

:«Porque no se adecua a la realidad y porque toma como representación la adolescencia de un 15 por ciento que si son muy conflictivos», advierte. Solo hay que mirar, propone, las encuestas españolas, que nos dicen que más del 80% de individuos en esta franja de edad no tienen ningún tipo de crisis. Es más, describe, «lo pasan bien, se llevan bien con su familia y únicamente tienen la pelea por ampliar los límites normal que se presenta a lo largo de la historia pero que entra dentro de la dinámica clásica de la búsqueda de la independencia inherente a la adolescencia. Diría de hecho que entra dentro de sus obligaciones evolutivas».


—¿En que se basa esta nueva corriente para desmontar los mitos que hay entorno al adolescente?
—Esta nueva corriente aboga por tomar la adolescencia como una nueva segunda oportunidad. Para ello se basa en los últimos descubrimientos de la neurociencia, que hablan de que hacia los 13 años se realiza un nuevo y completo rediseño del cerebro. Es una segunda oportunidad de aprendizaje que tenemos que aprovechar para explicar a los adolescentes que tienen que sacarse el carnet de conducir de su nuevo producto, que es el momento de decidir sobre su personalidad.
—¿Cómo se toman esta nueva teoría los jóvenes?
—Cuando se lo explicas bien les produce una gran euforia educativa: les damos la razón de que tienen que tomar las riendas de su vida pero tienen que aprender a conducir. Les interesa mucho cuando les hablas de su cerebro.
—Sin embargo, usted advierte en su libro de que muchos adolescentes piensan a esa edad que ya no pueden cambiar.
—Sí, a esa edad ya han forjado la creencia de que «como soy así ya no puedo cambiar», pero precisamente es el momento en el que pueden cambiar y tienen que hacerlo. Y que pueden aprender a pensar mejor, aprender a sentir mejor, aprender a tomar mejor las decisiones y ser más autónomos y por lo tanto a desarrollar su personalidad. Es el momento de la personalidad.
—¿Cómo pueden ayudar unos padres que también piensan que esta época es difícil?
—Los padres tienen tres grandescomu recursos: el cariño, la exigencia (tienen que poner limites) y la comunicación, todo ello adaptado a esta edad. No digo que esto último no sea complicado: Necesitan la conexión emocional pero al mismo tiempo la rechazan. Pero una conversación no es someterle a un interrogatorio. La conexión emocional se hace en primer lugar intentando entender al adolescente y tomando en serio sus intereses y preocupaciones, aunque a los adultos les parezcan absurdas. Son las de ellos. También tenemos que trasladar las nuestras.
—¿Dónde cometen los padres el mayor error?
—El problema está en que estamos infantilizando la adolescencia. Así lo afirman la mayor parte de los expertos de este momento. Como tenemos miedo a su irresponsabilidad no les damos responsabilidades y a los niños hay que dárselas. La adolescencia no es una etapa biológica, esa es la pubertad. La adolescencia es una creación cultural estrictamente educativa que sirve para permitir que los niños no entren en el mercado de trabajo y tengan un periodo de aprendizaje más amplio. Pero es un periodo que debe ser más riguroso ya que debe servir de adquisición de responsabilidades, de autonomía... que es lo que pide esa edad. No podemos olvidarlo con el pretexto de que son niños peligrosos. Pueden y deben tomar muchas decisiones.
—Su libro se titula «El talento de los adolescentes». ¿Dónde se busca, cómo se puede fomentar?
—El talento está en la perseverancia. Todos los documentos del departamento de Educación de Estados Unidos y Canadá ponen como destreza la perseverancia y la constancia como «skill» o aptitud central. Y se puede educar en la perseverancia a todos los niveles educativos, con una llamada a los padres, pedagogos y maestros: Si no tienen perseverancia las demás aptitudes no se desarrollan y resultan chicos vulnerables que inmediatamente se desfondan. El esfuerzo es central para el desarrollo educativo, y pretender reducirlo es un problema y un freno para la excelencia. Es muy sencillo. A ti que te gustaría jugar al baloncesto, bien o mal, pero para ello es necesario entrenarte. Puede ser muy aburrido, pero si no te entrenas, no adquieres fondo, destreza... El esfuerzo es necesario para adquirir excelencia.
—¿Cómo motivar al adolescentes para que mejore?
—La clave está en elogiar el esfuerzo, explicándoselo bien. A partir de la adolescencia podemos hacer poco por ellos, ya son los que deciden si mejorar o no. Si quieren ser mediocres, vulgares, asustados de los demás es su opción, pero hay procedimientos para que no sean nada de eso: pueden entrenarse para la brillantez, la creatividad. En todos las actividades humanas se puede mejorar. Y una vez que una persona siente la experiencia de la mejora es tan agradable que quiere continuar.  además, poniéndoles la pelota en su campo. A los adolescentes tenemos que explicarles cosas que resultan de cajón pero que hay que explicarlas,. Decirles:«Sois vosotros los que tenéis que jugar».
—¿El talento, se aprende entonces?
—No hay genios, el talento se aprende. No hay talentos innatos, hay capacidades innatas y esas capacidades se desarrollan o no se desarrollan.
—¿Se consigue algo castigando al adolescente?
—El castigo es una aplicación imprescindible pero solo inhibe conductas, no fomenta. Con el castigo no haces que un chico estudie porque, o bien falsea las notas, o copia. Quizá podríamos decir que en algunos casos muy concretos, de consumo de alcohol y drogas, se utilicen todos los métodos disponibles.Pero en la adolescencia conviene sustituir el castigo por la lógica de las consecuencias: «Si haces esto te va a pasar esto».
Denos un consejo práctico para padres con adolescentes en casa.
Los contratos entre padres e hijos. Hay que volver a marcar los límites conjuntamente sabiendo que el chico tiene que aprender autonomía con responsabilidades.Si no cumplen las condiciones, no hay excepciones. Sería algo así como que «esto lo habíamos acordado, esto se acabó, y el contrato tiene que cumplirse». Les estamos tomando en serio y se dan cuenta.Sobre todo, no infantilizar.

jueves, 28 de abril de 2016

La neurociencia relacionada con la educación

Vamos a comenzar explicando qué es la neurociencia

Es el conjunto de disciplinas que interactúan para encontrar respuestas al procesamiento del cerebro en relación a los sistemas del organismo y  al entorno donde se desarrolla cada persona.

¿Qué disciplinas son las que intervienen en este proceso?

Algunas de ellas son las siguientes:


  • Neuropsicología:  es la disciplina que más contribuciones pudo hacer en relación entre el cerebro y el comportamiento. Estudia el daño que una lesión puede causar sobre los procesos cognitivos, psicológico y emocionales de un individuo.  

  • Neurofisiología:  se ocupa de desvelar como funciona el sistema nervioso y cómo provoca la variedad de conductas que manifiesta el organismo.

  • Neuroanatomía:  estudia la estructura y organización del sistema nervioso. Analiza y compara los sistemas nerviosos de las distintas especies.

  • Neurodesarrollo:  mecanismo a través del cual se organiza el sistema nervioso como un sistema de relación.  El sistema nervios es variable y se manifiesta ante diferentes reacciones como la emoción, pensamiento, atención, etc.

  • Neurociencia cognitiva:  es el estudio científico de los mecanismos biológicos subyacentes a la cognición, enfocándose en el funcionamiento neuronal y en consecuencia, en la conducta.  Es una rama de la psicología y de la neurociencia. 

  • Neurología:  es una especialidad de la medicina que trata los trastornos del sistema nervioso. e ocupa de la anatomía, fisiología y enfermedades del sistema nervioso.

  • Neurolinguística:  es el mecanismo del cerebro humano que facilita el conocimiento, adquisición y comprensión del lenguaje. Se encarga de estudiar el normal funcionamiento de los mecanismos del habla.

¿Qué aporta la nuerociencia a la educación?

Anna Forés, docente de Neurodidáctica en la Universidad de Barcelona,  asegura que es muy importante tener en cuenta el desarrollo del cerebro con el aprendizaje y saber adaptar a cada edad para que el mismo sea óptimo.

El objetivo de la Neurodidáctica es trabajar con todo el potencial de nuestro cerebro. Trabajar en la potencialidad de la persona, descubrir en qué es bueno, qué talento posee y a partir de ahí trabajar todo lo demás, rompiendo el tópico de fijarnos en le déficit de la persona.

No generar temor al fracaso, sino reforzar las expectativas de éxitos. Está comprobado científicamente que un individuo trabaja y aprende mucho más fácil y mejor cuando está estimulado. El cerebro funciona mejor. Hay una relación íntima entre el aprendizaje y el placer.

Se aprende mejor cuando hay un componente emocional.

FUENTE: Escuela con cerebro


La educación del siglo XXI requiere una completa transformación para que la neurociencia pueda avanzar y llegar a descubrir en loa jóvenes de hoy los potenciales a desarrollar.

El propósito de la neurociencia es unir a los investigadores con los educadores generando una investigación básica y aplicada que proporciones una forma interdisciplinaria  de aprendizaje y enseñanza.

¿Será factible? ¿Podremos tener alumnos que investiguen, piensen, razonen y se potencien en sus habilidades?

Ojalá que sí, que este sistema alcance a TODOS los estudiantes



viernes, 15 de abril de 2016

El rol del docente en la actualidad

El maestro, educador, "facilitador de la construcción del conocimiento y mediador en la consolidación de relaciones".

La persona que se encarga de nuestros hijos, quien lleva a la práctica la teoría pedagógica, con su calidez, empatía, formación, estar abierto a los cambios, actitud positiva, dedicación, paciencia, abierto al diálogo, a las dudas de los alumnos, vocación, quien aprende día a día.

El maestro, además de enseñar, cumple una función social, ya que forma a los jóvenes de las futuras generaciones. Esto implica una responsabilidad para que dentro de la sociedad, puedan desarrollarse de forma activa, implicándose en temas sociales, fomentando valores fundamentales para la convivencia, trabajando en competencias que harán que apliquen lo aprendido en la vida diaria.

Hoy en día es la persona que debe trabajar con creatividad y participar  en la solución de problemas. Quien debe enfrentarse a esta generación que busca desafíos. Por lo tanto debe contar con las herramientas adecuadas para ello.


¿Cuáles son las habilidades que debe tener un maestro?


  • El buen educador debe transmitir confianza
  • Abrir un canal de comunicación donde los alumnos puedan expresarse sin reprimirse.
  • Practicar la empatía (descubrir las emociones de los alumnos y encauzarlas de manera constructiva)
  • Poseer carisma, provocar desafíos, hacer que los jóvenes piensen, investiguen, desarrollen capacidades/habilidades
  •  Escuchar y respetar.
  • Incluir y valorar las diferencias.
  • Despertar curiosidad en el conocimiento.
  • Conocer a cada alumno, sus necesidades.
  • Motivar.
  • Ser flexibles y variables.
Está claro que todo docente debe seguir su formación y actualizarse constantemente, ya que los métodos educativos van modificándose. Se usan las nuevas tecnologías y otras herramientas de estudios que hacen que el maestro tenga que estar al día de los cambios e ir haciéndolo en su metodología de trabajo.

Reconozcamos la labor que el docente tiene al estar frente a un grupo de niños/jóvenes con sus diferencias e inquietudes.  Cada uno con un ritmo de aprendizaje distinto, por lo tanto los canales de motivaciones también lo son. Las particularidades requiere una mayor atención e implicación.


El maestro siempre se ha visto como un ejemplo de vida, la autoridad, la persona que el alumno debe respetar, obedecer. Lamentablemente este concepto fue modificándose debido a la conducta que determinados alumnos tienen al respecto. Y lo que es aún peor, la de algunos padres...
Parece que pegar al maestro, profesor por no estar de acuerdo con una nota, se ha puesto de moda.

Nuestro deber como padres es respetar el trabajo del maestro y acudir a dialogar con el mismo cuando lo creamos conveniente. Empecemos a educar por casa. Es aquí donde se encuentra la base de toda educación que seguirá en el colegio, creando un canal de comunicación y seguimiento, pudiendo apoyarnos uno en otro en beneficio de nuestro hijo.



miércoles, 13 de abril de 2016

¿Cómo trabajar el concepto de autoestima desde la familia?

Los padres deben mostrar a sus hijos, con actos y palabras, que los apoyan, aceptan y quieren, desde que nacen y a lo largo de los años.
Algunas pautas o actuaciones que favorecen la autoestima son:


  • Darles afecto y comprensión
  • Aceptarlos con sus cualidades y defectos
  • Hacerlos sentir importantes
  • Orientarlos para que emprendan metas realistas adaptadas a sus posibilidades
  • Estimular los éxitos sobre todo desde el esfuerzo y no sólo desde el logro.
  • Darles gradualmente, responsabilidades

Tener una imágen positiva de sí mismos les dará seguridad y confianza, les ayudará a superar dificultades personales, estimulará su autonomía y les posibilitará establecer relaciones personales positivas.

Una autoestima negativa, por el contrario les hará sentirse inseguros y tener mayor riesgo a establecer relaciones de dependencia con otras personas, grupos, actividades o sustancias.

El concepto de autonomía está relacionado con la capacidad de la persona para hacer frente a la vida de manera reflexiva y crítica, sin estar sujeto a los vaivenes del momento.

La falta de autonomía en la toma de decisiones, en las relaciones sociales y en definitiva en la gestión de su propia proyecto de vida pueden favorecer que las personas establezcan relaciones de dependencia con las drogas

¿Cómo se trabaja en la familia?                                          

Los padres deben brindar a sus hijos:

  • La posibilidad de ser ellos mismos
  • La posibilidad para ir asumiendo responsabilidades
  • Momentos y espacio para tomar decisiones
  • Normas claras y consensuadas, que no sean tan rígidas que impidan a los hijos a actuar con cierta autonomía, ni tan débiles que no les den la seguridad suficiente para actuar de forma no dependiente




jueves, 7 de abril de 2016

¿Podemos ayudar a nuestros hijos adolescentes a ganar auto estima?

En entradas anteriores se habló de los cambios que se producen al entrar en la adolescencia y las repercusiones que éstos tiene en el/la joven.
Los cambios no sólo son físicos, si no que hay un cambio mental y cambios emocionales. Estos últimos llevan al pre adolescente a hacerse muchas preguntas y a cambiar el modo de actuar:

  • Comienzan a "encerrase". Necesitan privacidad
  • Se vuelven temperamentales. Las emociones son exageradas.y cambian de estado anímico con mucha facilidad.
Transitando la adolescencia se preocupan principalmente por:
  • El aspecto físico
  • Amistades
  • Intereses propios (música, deporte)
  • El futuro. Qué pasará al terminar el secundario
Estos cambvios van creando en el adolescente inseguridades. Tengamos en cuenta que están desarrollando su identidad, por lo tanto la confianza es primordial para llegar a constituirla.

¿Como ayudamos a crear confianza en los hijos?

Con el estímulo, el diálogo, hacerles saber que cuentan con nosotros en todo momento para aconsejarlos, ayudarles con las dudas, dejando los ser libre en forma paulatina para que puedan lograr a ser independientes.

La auto estima se consigue con valoraciones, estímulos, paciencia, esfuerzo.
Si como padres colaboramos en motivar a los hijos, estaremos ayudando a que ganen en auto estima.

¡Parece agobiante tener que estar pendientes de nuestro hijo adolescente!, podrá pensar más de un padre o adulto. Lo mejor que les puede pasar a nuestros hijos, es que los padres se involucren en su crecimiento.




lunes, 28 de marzo de 2016

¿Cuáles son las consecuencias de una mala comunicación en la familia?

En la entrada anterior, Catalina nos explica muy bien la importancia de una buena comunicación con los hijos.

¿Qué pasa cuando dicha comunicación es inexistente?


Si en la familia, los padres/hijos carecen de diálogo, es una señal de alerta. Los niños/adolescentes necesitan del afecto de los padres y verlos como modelos. Si esta situación no existe, el clima que se vivirá en la familia es de desapego y por lo tanto negativo para el desarrollo de los hijos.


En una familia cuyos padres no dialogan con sus hijos, no se interesan por saber qué les ocurre, cuáles son sus inquietudes, sus necesidades, es muy probable que se rebelen aún más de lo que ya de por sí suelen hacerlo en esa etapa y se va creando un ambiente propicio para  que busquen la "compañía", "ayuda", "evasión" en elementos peligrosos como la droga, en todos sus tipos.


El modelo de familia fue cambiando a través de los años. Antes conocíamos a la familia formada por papá, mamá y hijos de mismos padres. En los últimos tiempos vimos como se ha modificado el concepto de familia:

  • Padres separados/divorciados (familia mono parental
  • Padres divorciados que vuelven a formar pareja y tienen hijos de matrimonios anteriores más hijos con su actual pareja.
  • Dos mujeres o dos hombres que forman pareja y adoptan un niño o acuden a alquiler de vientre o inseminación artificial.
  • Incluso mujeres solteras que deciden tener hijos y criarlos solas.

Si a ésto le sumamos que debido a que ambos padres trabajan, el hijo debe quedar al cuidado de una persona, sea una empleada, abuela, niñera.

Por lo tanto, la vida del niño es compartida por varias personas y una institución, la escuela. Los padres tienen el deber de crear un clima familiar que transmita a los hijos el sentirse dentro de éste núcleo y únicos.

Hoy día loa niños y adolescentes cuentan con muchas fuentes de información. Si bien la televisión fue en un momento el medio donde recolectaban la mayor cantidad de ésta,  los avances tecnológicos la han superado.
Interner se convirtió en una herramienta de trabaja, ocio, estudio y allí tienen todo al alcance de sus manos.


Estar informados acerca de lo que ellos buscan en las redes, las personas con quienes se conectan, el uso que hacen, estar al tanto de sus tareas diarias, de sus avances en las distintas actividades que realizan, acompañar los en este proceso de aprendizaje, conocer a sus amigos, entorno en el que se mueven, controlar las salidas, informarse acerca de las drogas, estar atentos a cualquier sospecha o indicios que nos lleven a ver que puede estar consumiendo alcohol u otras sustancias, dedicar tiempo para ellos, crear un ambiente en el que puedan comunicar, dialogar libremente, estar en contacto con los tutores, aprovechar todas las herramientas que los padres disponemos para enterarnos y mejorar la educación, son aspectos muy importantes para lograr que nuestros hijos se desarrollen en un ambiente confortante.


miércoles, 16 de marzo de 2016

Comunicación asertiva con nuestros hijos


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Una de las mayores dificultades que se presentan al criar a nuestros hijos es poder mantener una relación de autoridad al tiempo que se promueve la comunicación abierta, por ello te traemos algunos consejos que te serán de utilidad para lograr una comunicación asertiva con tus hijos.
¿Qué es la comunicación asertiva?
Antes de empezar es esencial entender de qué se trata la comunicación asertiva, pues muchos lo que quieren es que sus hijos los escuchen y obedezcan incondicionalmente, pero la comunicación inevitablemente viene de los dos lados y para que sea asertiva es necesario el mutuo entendimiento, escuchando las opiniones y sentimientos del otro, seguidos por empatía y resoluciones conjuntas.
Consejos para que tu hijo se sienta cómodo hablando contigo
1.    Empezar desde temprano: Aunque sean pequeños tus hijos tienen preguntas y opiniones sobre el mundo y sus sentimientos, préstales mucha atención y trata de involucrarte en su mundo, así sentarás las bases de una rutina comunicacional, que le será natural cuando crezca.
2.    Jamás les obligues a contarte cosas: Aunque seas la autoridad en casa y por mucho que desees saber algo de ellos, el obligarlos a hablar no ayudará en absoluto, de hecho lo único que puedes conseguir es que se cierre aún más.
3.    Escúchalos sin juzgar: El temor por ser castigados o de que no comprendas puede hacerles sentir inseguros a la hora de hablar contigo, por lo tanto haz un esfuerzo y crea un espacio para escuchar sin juzgar, déjalos desahogar sus problemas y temores.
4.    No los bombardees de consejos o soluciones sin que te lo pidan: Muchas veces lo único que necesitan tus hijos es hablar de sus problemas para sentirse aliviados, así que no trates de decirles cómo resolver todo a menos que te pidan ayuda.
5.    Crea hábitos que inviten a la conversación: Siéntense juntos a comer, jueguen un juego de mesa o salgan los fines de semana a algún lugar natural donde no se distraiga la atención con la tecnología, haz preguntas sobre su día en el colegio o sus intereses personales.
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6.    Comparte con ellos tus preocupaciones y sentimientos: Los hijos se sienten más libres de conversar contigo si ven que tú confías en ellos, cuéntales sobre tu día en el trabajo, tus metas, preocupaciones, etc. Te sorprenderá lo mucho que eso los unirá como familia.
7.    Utiliza palabras amables: Trata de ser amable en todo momento aun cuando creas que hayan tomado malas decisiones o faltado a las normas, entiende que su cerebro no se ha desarrollado completamente y pueden cometer errores mucho más seguido que un adulto.
8.    Cuida tu lenguaje corporal: Si tus gestos son cerrados, tienes el ceño fruncido y la mirada amenazante, probablemente se sientan cohibidos para hablar, trata de mantenerte relajado y tranquilo, escucha atentamente sin poner caras y consuélalos a medida que estos se expresan sobre sus problemas.
9.    Recompensa sus buenos actos: Es bueno que nuestros hijos conozcan las consecuencias de sus malos comportamientos, pero también es muy positivo recompensarlos cuando cumplen con sus deberes y respetan las normas, aprovecha esos momentos para elogiarlos y propiciar una amena conversación.
¡Esperamos que estos consejos te ayuden durante la crianza de tus hijos!

CATALINA LÓPEZ ZULUAGA


lunes, 14 de marzo de 2016

Negociar con nuestros hijos

Ya hablamos en otras entradas de la importancia que tiene establecer normas de convivencia en el hogar, para un mejor funcionamiento y organización familiar. Para ello contamos con la negociación.


¿En qué consiste la negociación con los hijos?

La negociación es un acuerdo al que se llega para mantener una buena relación con los hijos.

En muchas ocasiones se presentan dificultades entre lo que los hijos desean y los padres pueden permitir. Recordemos que la puesta de límiltes es fundamental para el desarrollo personal, social y familiar de un individuo y que los padres debemos aplicarlas en el ámbito familiar.

¿Cómo hacer para llegar a negociar?


  • El primer paso es sentarse, sabiendo de ante mano cuáles serán los beneficios y los perjuicios de lo que vamos a negociar con los hijos.
  • Encontrar el momento adecuado para la negociación. Ambas partes deberán estar tranquilas y dispuestas a hablar sin alterarse. De otra forma, no se podrá llegar a un acuerdo mutuo y comenzarán a discutir sin conclusiones. De ser así, dejar todo y buscar otra oportunidad para dialogar.
  • Toda negociación lleva tiempo. Ambas partes deberán dialogar seriamente, sin apuros ni presiones.
  • Demostrarle al hijo que estamos interesados en lo que nos dice. De esa forma estará más estimulado a hablar y llegar a un acuerdo..
  • Evitar generalizar, culpar, etiquetar. Describir la situación mirando por los intereses de ambos.
  • Encontrar intereses compartidos, especificando las tareas que compete a los miembros de la familia para lograr una armonía entre todos.
  • A veces en las negociaciones surgen algunas concesiones. Tenerlas en cuenta por si las propuestas recibidas por nuestros hijos no son de nuestra satisfacción.
  • Antes de cerrar la negociación, recordar al hijo las responsabilidades, privilegios y recompensas por lo hecho, así como las sanciones acordadas por el incumplimiento.

Una vez concluída la misma, esperar los resultados y si no se han cumplido, actuar con las consecuencias previstas durante el acuerdo.

  • ¨Para ello es importante que las sanciones sean de forma inmediata al acto.
  • Dejar claro el por qué se le suprime el acuerdo y por qué se le castiga.


  • Exigir como padres explicaciones del por qué han incumplido el pacto.
  • Explicar que pueden tener otra oportunidad y se está abierto al diálogo
  • Mucho respeto, afecto y demostración que queremos lo mejor para ellos y esta
    mos convencidos que hacemos lo correcto.

Negociar con un hijo adolescente, implica darle responsabilidades y le enseña a ser autónomo, a tomar sus propias decisiones sabiendo que hay límites que respetar.


¿Qué podemos negociar con los hijos adolescentes?

  • Hora de llegada de una salida
  • Orden de su cuarto
  • Colaboración en las tareas domésticas
  • Estudio
  • Lugares de salida



domingo, 21 de febrero de 2016

Cyber Bullying : Create No Hate


El ciber bullying es el acoso psicológico a través de los medios tecnológicos (ordenador, teléfono celular, por ejemplo) de un menor a otro.

El acosador, humilla y maltrata psicológicamente.





Luke Culhane es un niño irlandés de 13 años que fue víctima del ciberacoso y que ha creado un vídeo para denunciarlo que se ha hecho viral.
"El 'ciberbullying' no está bien. Nadie se lo merece. Todos podemos poner de nuestra parte para acabar con él". Es el mensaje de Luke en su vídeo, cuyo interés radica en que el propio Luke, protagonista del corto, muestra heridas físicas para demostrar que el acoso en internet puede ser tan doloroso como los golpes.
"Antes de publicar en la red algo que pueda disgustar a otra persona, piensa en cómo se sentiría esa persona. Si eres un víctima de ciberacoso, bloquea y denuncia a la persona que te lo está haciendo. Cuéntalo. Habla con tus padres o tu profesor", dice Luke.
"¿Has sufrido alguna vez ciberacoso? ¿Alguna vez has sido testigo de una situación de ciberacoso? El cien por cien de los adolescentes responden que sí a al menos una de estas preguntas, lo que quiere decir que todo el mundo puede poner de su parte para parar esta práctica en internet".
FUENTE: 20 minutos




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PADRES Y MAESTROS TENEMOS QUE ESTAR AL TANTO DE ESTOS TEMAS.





miércoles, 17 de febrero de 2016

El niño visto como un adulto

El niño es un ser humano en crecimiento y maduración y se diferencia de un adulto principalmente por:

  • Crecimiento
  • Madurez
Todo niño debe vivir su etapa, la niñez o infancia, que abarca desde que nace hasta la pubertad (comienzo de  la adolescencia)

¿Qué es la infancia?

Es la etapa que abarca la vida de un niño y en la cual ellos deben tener una familia que les brinde no solo amor, sino que se encarguen de escolarizarlos, que tengan asistencia sanitaria, que puedan jugar con otros niños, recibiendo por parte de los padres y otros adultos seguridad, respeto y confianza para ser independientes en el futuro.

Convención sobre los Derechos del niño
Aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989

La Convención es el primer tratado internacional de   derechos humanos que combina en un instrumento único una serie de normas universales relativas a la infancia, y el primero en considerar los derechos de la niñez como una exigencia con fuerza jurídica obligatoria. 

La Convención:
  • Definió la infancia como un espacio separado de la edad adulta y reconoció que lo que resulta apropiado para los adultos puede no ser adecuado para la infancia.
  • Exhortó a los gobiernos a que proporcionen asistencia material y apoyo a las familias y eviten la separación de los niños y sus familias.
  • Reconoció que los niños y las niñas son titulares de sus propios derechos y por tanto no son receptores pasivos de la caridad, sino protagonistas con la facultad para participar en su propio desarrollo.
En los años posteriores a la aprobación de la Convención se han producido en el mundo resultados concretos. Desde comienzos de los años 1990 hasta el año 2000, la tasa de mortalidad de menores de cinco años disminuyó en el mundo en un 11%; en la década de 2000, la incidencia de casos de bajo peso descendió de un 32% a un 28% en los países en desarrollo, y el acceso mundial al agua potable aumentó desde un 77% hasta un 82%. La mortalidad en la infancia debida a la diarrea, la principal causa de muerte en la infancia a comienzos de los años 1990, se redujo a la mitad durante la década, lo que salvó las vidas de un millón de niños y niñas. La Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis, iniciada en 1988, contribuyó a reducir el número de casos de poliomielitis desde 350.000 ese año a menos de 700 a finales de 2003.

Pero convencidos de que todavía quedaba mucho por hacer a favor de la infancia del mundo, 190 gobiernos se reunieron en mayo de 2002 en la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la Infancia y se comprometieron a acelerar los progresos en el desarrollo de la infancia. Los dirigentes mundiales aprobaron de manera unánime una serie de metas con plazos fijos: promover el mejor comienzo en la vida y una buena salud para los niños y las niñas; ofrecer una educación de calidad; proteger a las niñas contra los malos tratos, la explotación y la violencia; y luchar contra el VIH/SIDA. Estos compromisos se reflejaron en un nuevo pacto internacional: Un mundo apropiado para los niños.

Fuente: Unicef.com



 
Si los niños del mundo tienen derechos que los adultos tenemos que respetar, ¿Por qué  hay una gran mayoría de niños desprotegidos? ¿Por qué  algunos adultos no pueden responsabilizarse por ellos, los abandonan, los utilizan como moneda de cambio, los explotan para que trabajen para ellos?                                 



Según la investigadora María Mercedes Civarolo:

“La desintegración de la heteronomía y el fortalecimiento de la autonomía infantil pareciera que empuja a los pequeños, en muchas ocasiones, a tomar decisiones por sí mismos y a interpretar la realidad ‘sin filtros’. Es así que hoy, pleno siglo 21, el niño es un ‘adulto en miniatura’ forzado por las contingencias”
Fuente: La Voz digital

Una persona adulta es aquella que alcanzó el crecimiento y la madurez para sostenerse y ser independiente. Implica ser responsable en sus acciones y llevar una vida acorde a la etapa.
Creer, pensar o querer que un niño actúe como adulto es un error.
Toda persona tiene que pasar por todas las etapas de la vida sin saltear con toda seguridad la de la infancia, donde el niño absorberá todos los conocimientos que adquiera. Es importante que tenga modelos de adultos que lo motiven a aprender y que le enseñen cómo ser adultos responsables.